Archivos Mensuales: septiembre 2018

Edificios: espacios humanos de vida y relación

 

Desde hace unas semanas nuestro día empieza con una casa y su historia. (Entre paréntesis, inciso: hay que decir que los más predispuestos a contar la historia de su edificio son los establecimientos hoteleros y, especialmente entre ellos, los alojamientos rurales).

Es una exploración que arranca de una pregunta que, más o menos, mientras se definen mejor sus términos, puede expresarse así: ¿dónde transcurre nuestra vida cotidiana?, ¿dónde y cómo están nuestros espacios «vivibles», habitables?

¡#buenlunes y #buenasemana! Una casa del XVII en Miranda de Arga (Navarra), con la fachada de época, luciendo el escudo familiar y el ladrillo caravista, cuna de Bartolomé de Carranza

oy Casa familiar de Bartolomé de Carranza

 

«Esta casa se incluye, junto a otras de la localidad, dentro de la tipología de casa barroca, habitual durante el siglo XVII. La casa del arzobispo, en la que se incluyen varias viviendas, cuenta con un cuerpo bajo de sillar, y el segundo y el ático de ladrillo con enmarques de sillería. En la fachada, se sitúa una hornacina de medio punto del siglo XVIII, y bajo ella el escudo de los Carranza, de estilo rococó de la segunda mitad del siglo XVIII.

Ilustre mirandés, este dominico nacido en Miranda de Arga en 1503, llegó a las más altas magistraturas de la iglesia española, siendo propuesto por Felipe II para el puesto de arzobispo de Toledo. Conocido por todos los mirandeses debido a la celebración del V centenario de su nacimiento en 2003, la casa donde nació y vivió los primeros años de su vida es un buen ejemplo de casa mirandesa de la época, en la que todavía se puede apreciar el escudo familiar y la composición de las casas nobiliarias del renacimiento.

La vida de Bartolomé de Carranza está documentada gracias a numerosos estudios históricos, que nos han permitido elaborar una cronología de su vida y obra, abundante y complicada. Tras abandonar Miranda para ingresar en la orden de los dominicos a los 16 años, estudió en Valladolid, donde también impartiría clases de Teología. Tras continuar su formación en Roma, fue consultor de la Inquisición. Como teólogo del emperador Carlos V participó en varios de los períodos del Concilio de Trento y fue confesor del entonces heredero a la corona española Felipe II. La relación con el futuro emperador le llevaría a Inglaterra, donde tendría un papel en la restauración del catolicismo.

Tras la publicación de su obra “comentario sobre el Catecismo cristiano”, editado en Amberes, Bartolomé de Carranza sería detenido y apresado por la Inquisición, iniciándose un proceso de 17 años. Primero en España, y después en Roma, Carranza fue acusado de herejía por su contacto con textos protestantes. En 1576 Carranza fue absuelto, aunque obligado a abjurar de algunas de las proposiciones incluidas en su obra. Sin embargo, moriría en Roma semanas después de la resolución del proceso. Su Catecismo Cristiano estuvo entre los libros prohibidos por el Vaticano hasta el siglo XIX. Sus restos serían exhumados y trasladados a Toledo en los años noventa del siglo XX».

 

Con información del Ayuntamiento de Miranda de Arga (@Miranda_de_Arga)

 

Can Ribas de Montbui, masía a 40 kilómetros de Barcelona, casa pairal en el valle del Tenas, siete generaciones

oy can ribas

 

«Francesc Parellada, Paco, era el propietario de la Fonda Europa de Granollers. Una fonda histórica que, con diversos nombres y mucho esfuerzo había pasado de padres a hijos desde su fundación, a finales del siglo XVIII, de la mano de su tatarabuela, Sila Camilo.

Francesc Parellada y su mujer, Antonia Garrell, la mítica yaya Toña, decidieron a principios de la década de los setenta del siglo pasado comprar una casa pairal, Can Ribas de Montbui, para llevar a cabo el sueño de proveer a la fonda de productos de cosecha propia. Su hija, Teresa Parellada, y Toni Oliver dieron forma a ese proyecto al tiempo que abrían la casa a las primeras celebraciones.

Desde el primer evento quisieron sorprender a un público que sentía que de alguna manera estaba siendo invitado a una casa familiar, un espíritu que no se ha perdido nunca, dando siempre un trato cercano y desarrollando con los años al concepto de “eventos a medida”. Sí, han pasado muchos años, contamos ya con siete generaciones dedicadas a este oficio».

 

Con información de Can Ribas.

Casa Marcó del Pont, en #BuenosAires, #casa familiar de los descendientes de esta #familia catalana emigrante, hoy #espacio cultural #municipal

 

La casa Marcó del Pont, en Buenos Aires, es hoy un espacio cultural a cargo del ministerio de Cultura del Gobierno de la ciudad, que sirve como casa de la cultura del barrio de Flores . Para este fin, y previamente catalogada como Monumento Histórico Nacional, reabrió el mes de mayo del año 2000, tras una reforma completa del interior.

El edificio fue la casa familiar de Antonino Marcó del Pont, quien la edificó hacia 1871 sobre otra ya existente. Se casó con Feliciana Reyna, con quien tuvo nueve hijos.

Antonino descendía de una familia de comerciantes catalanes que habían llegado a Buenos Aires casi un siglo antes, en 1785, y se dedicaba a la importación a través de la casa comercial de su nombre. Comerciaba con maquinaria, materiales de construcción, paños y vinos, además de ser tratante de animales de raza, también importados.

Fue un accionista importante del Ferrocarril Central Argentino y de la Sociedad de los Caminos de Flores y de Gauna. Fue el primer presidente de la Lotería Nacional y también directivo del Banco Argentino.

La casa es una casona de arquitectura italiana, posee 15 ambientes, zaguán, altillo, patio y galería. Sirvió como hospital durante la Revolución de 1880 y albergó después las tertulias que darían lugar a la fundación de la Junta de Numismática Americana, actual Academia Nacional de la Historia.

La casona fue comprada en 1929 por la empresa del Ferrocarril del Oeste para ser derribada, primero para utilidad de la red de ferrocarril, que finalmente no lo requirió, pero después por abandono, sufriendo además saqueo y ocupación. Gracias a la labor de investigación emprendida por la Junta de Estudios Históricos de San José de Flores y a la constancia en el propósito de recuperar el edificio, se consiguió la declaración como Monumento Histórico Nacional, que es hoy, después de batallar por ello 30 años.

 

Con información del blogger Del Barrio, en el blog Buenos-Ayres.

Web del Centro Cultural Marcó del Pont.

Las imágenes son de la web oficial de la casa como espacio cultural.

 

La Casa de los Balcones (@casalosbalcones), en La villa de La Oratava, una joya de la #arquitectura canaria en pie con la #madera del #pino canario empleado en su #construcción

oy Casa de los balcones 01

 

«De manera sobresaliente, en la calle San Francisco dentro de un conjunto de antiguas y contiguas edificaciones sobresale La Casa de los Balcones, su impactante presencia arquitectónica junto a los inmejorables tallados de sus maderas, conforman una auténtica sinfonía de artísticas y variadas formas. Como la majestuosa fachada de tres plantas y en la última de ellas su elemento arquitectónico más representativo: un soberbio y singular balcón canario.

Data del siglo XVII, concluyéndose su construcción en el año 1632, destaca y sobresale de los materiales empleados la tremenda presencia de la madera, tea de pino canario, difícil de tallar pero utilizada en todas partes: vigas, puntales, tirantes, cabrios, techos, frontales, traviesas, etc. Su resistencia y belleza se mantienen con el paso del tiempo, jamás ha sido pintada ni tratada, observamos la huella de los siglos en algún punto de los exteriores de la casa, pero sin dejar de mostrar el espectacular esculpido de sus maderas. El conjunto es un auténtico monumento a los maestros carpinteros de todas las épocas.

En su interior la tea de pino canario muestra todo su exuberante esplendor y fortaleza, aún hoy continua destilando resina. Los fantásticos y artísticos tallados de los techos de cada uno de salones, con estos perfectamente ambientados y amueblados por las anteriores generaciones, son un deleite para el visitante y un paseo por el túnel del tiempo. Los cientos de años han respetado su original estado y continuar permitiéndonos seguir admirando una de las más sobresalientes joyas de la arquitectura canaria.

Las paredes en piedra y barro con más de un metro de espesor, hacen una distribución de no muchas habitaciones, pero sí, de espaciosos y confortables salones que reciben directamente la luz solar, a través de su enorme balcón y ventanales exteriores como del auténtico patio canario de su interior.

El patio destaca por su exuberante vegetación y en especial su gigantesca galería abalconada situada en las dos últimas plantas de la casa, desde donde esta súper voluminosa y entallada estructura de madera, lentamente se va descolgando, hasta descansar sobre un conjunto de altos, robustos y pulidos troncos que hacen la función de auténticos pilares o columnas. Cada uno coronado por un labrado capitel corintio, sus ábacos como los más insignificantes detalles del estilo están espléndidamente recogidos; siempre una constante en el resto de las maderas que forman parte del edificio.

En este patio resulta muy fácil refugiarse para encontrar todo el sosiego necesario y su agradable sombra en los días más calurosos, como el reparador descanso tras un ajetreado día de excursión. Es sin duda uno de los rincones más admirados y fotografiados, tanto por la estructura arquitectónica manifestada en las maderas de tea de pino canario, como por su vegetación y un sin fin más de detalles. Es el caso de un auténtico lagar canario situado al fondo del patio, que hasta hace bien poco prensaba preciados caldos o vinos típicos de la comarca, hoy muy solicitados por expertos en el buen comer y mejor beber.

La artesanía popular canaria tiene en este incomparable marco: el “santuario” de sus raíces, donde se exhiben sus más puros y fieles testimonios. Ya repuesto y convencido de cuanto hasta ahora ha visto, comenzará su visita transitando por las salas destinadas a los diferentes estilos de los calados, admirando colecciones y pieza antiquísimas como únicas de extraordinario valor. Le permitirá conocer e incluso adquirir piezas inimitables de la artesanía de las siete Islas Canarias, los manteles bordados y calados a mano son la especialidad de “La Casa de los Balcones”, sin olvidarnos de las cerámicas (legado guanche), la cestería, los abanicos, etc.»

 

Información de Conjunto Histórico La Casa de los Balcones.

 

oy Casa de los balcones

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Casa de las Conchas, en Salamanca, de hogar familiar a biblioteca pública

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«La historia de la Casa de las Conchas comienza de la mano de Rodrigo Maldonado de Talavera. Quien fuera catedrático de Derecho en la Universidad de Salamanca y rector de la casa de estudios, así como miembro del Consejo Real de Castilla.

Cuenta la documentación sobre la casa que Maldonado de Talavera tuvo que convencer al Cabildo catedralicio que le vendiera las casas que se encontraban donde hoy se levanta la Casa de las Conchas. Le costó cerrar el trato. Pero, las ventas se hicieron, una en 1486 y otra en 1493.

Las primeras remodelaciones estuvieron a cargo de su hijo, Rodrigo Arias Maldonado, y su nieto, Pedro Maldonado Pimentel.

El símbolo nobiliario de la familia Pimentel a la que pertenecía la esposa de Arias Maldonado, Juana Pimentel, eran las veneras o conchas. Allí se basa una de las teorías sobre el origen de las conchas en la fachada de la casa, que acompañan a la flor de lis, símbolo de los Maldonado.

Se trata de una construcción original e imponente en la que se mezclan elementos del gótico tardío, mudéjares y renacentistas. Comenzando por la fachada principal, lo primero que salta a la vista son las más de 300 conchas que la decoran.

[…]

Desde su construcción, hasta comienzos del siglo XX la Casa de las Conchas cumplió su papel de vivienda familiar. Tenía dos torres de las cuales solo se conserva una porque la otra fue mandada a derribar por Carlos I. La decisión fue tomada como castigo a la familia luego de que Pedro Maldonado Pimentel fuera ejecutado por ser caudillo comunero.

En 1701 se reedificó la fachada de la calle La Rúa. Y, en 1722 se recortó la altura de la única torre que queda. Se dice también que a finales del siglo XIX la casa pasó a ser un cuartel. Lo cual provocó algunos daños que tuvieron que ser reparados.

La última familia que habitó la Casa de las Conchas fue la del administrador del Conde de Santa Coloma. Después pasó a ser la sede del Colegio Menéndez Pelayo que funcionó hasta los años sesenta.

El conde de Santa Coloma, propietario de la casa, la cede al ayuntamiento en calidad de arrendamiento en 1967. Por un valor simbólico de una peseta de oro, por 99 años prorrogables.

La biblioteca de la Casa de las Conchas abre en 1993, luego de restaurar la fachada. Tres años más tardes la propiedad es entregada a la junta de Andalucía. Hasta que en 2005 el Estado permuta el edificio».

 

Información de La Crónica de Salamanca (@LaCronica_SA). Lee aquí el artículo completo.

La #casa palacio Moreno de la Cova, en el barrio sevillano de Santa Cruz, recobrará la vida gracias a un proyecto de #rehabilitación y cambio de uso como #hotel

oy Moreno de la Cova

 

«Una de las principales casas palacio del barrio de Santa Cruz recobrará la vida gracias a un proyecto de rehabilitación que ya está en manos de la Gerencia de Urbanismo. Una sociedad promotora (Pasión Mudéjar, S.L) se ha hecho con el histórico inmueble, sito en el número 4 de la calle Guzmán el Bueno, de alto valor patrimonial al anclar sus orígenes nada menos que en el siglo XIV. La finca está calificada con la letra B en el vigente Plan General de Ordenación Urbana, equivalente al título de protección global. Con una protección urbanística superior sólo se encuentran edificios como la Catedral o el Real Alcázar. Es decir, se trata del máximo nivel de protección reservado a un edificio civil que no sea uno de los grandes monumentos de la ciudad.

La empresa proyecta la rehabilitación integral de la casa y el jardín, así como la renovación de sus instalaciones con el objetivo de que acoja un uso hotelero que no modifique su superficie construida ni altere las características morfológicas y ambientales de la casa, pues la referida normativa patrimonial lo impide al ser muy restrictiva».

Información de Carlos Navarro Antolín en el Diario de Sevilla.

 

«La vivienda familiar de los Moreno de la Cova, situada en la calle Guzmán el Bueno, albergará un hotel de dos estrellas. Urbanismo ha dado el visto bueno al cambio de uso y al proyecto planteado para esta mansión, levantada hacia 1560, que ha sufrido sucesivas reformas en 1654 y en 1856 como consta en el dintel de la entrada. Ahora tendrá que sumar una nueva fecha. La intención es crear un alojamiento de dos estrellas con capacidad para quince habitaciones».

Reportaje de Elena Martos en ABC dedicado a la recuperación de las casas palacio sevillanas como alojamientos hoteleros.